Es tópico hablar en medios de la medicina, y en cualquier medio de comunicación, de cómo las grasas influyen en nuestra salud, cómo según el tipo de grasas que consumimos aumentamos el riesgo cardiovascular.
En mi opinión, formada de la experiencia y del estudio concienzudo de este tema, las conclusiones habituales de estos comentarios son falsas.
Se suele decir que las grasas saturadas son malas. En los inicios de todo esto se decía que mientras más insaturada era una grasa más saludable era. De tal forma que en aquellos tiempos las malas eran las grasas de animales (porque se decía que eran saturadas: ya veremos que esto es falso), que las buenas eran las vegetales, pero no todas, así eran muy malas algunas grasas como la del coco y la palma que eran vegetales pero saturadas, y no eran tan malas, pero no merecían la pena, las monosaturadas como las de la oliva; las mejores el girasol, y por supuesto el maiz, las más insaturadas.
Este conocimiento infantil y poco científico ha sido poco a poco rebatido: resulta que la mejor es la de oliva, por ser monosaturada, los estudios han demostrado que es la que mejor perfil de lípidos en sangre favorece. Pero, ¡sorpresa! (?), la grasa del cerdo que era de las peores por ser animal y saturada, se ha demostrado que también puede favorecer un buen perfil lipídico. Claro que tiene que ser el cerdo ibérico dirán algunos: yo les digo que es el ibérico porque es el que ha investigado en demostrarlo (estaba en juego la economía de sus productores).
Y con esto llego al quid de la cuestión. Las grasas ni son buenas ni malas sino todo lo contrario, probablemente todas ellas son buenas tomadas de forma equilibrada, sin pasarse en cantidades, y tomadas lo más natural, lo más cerca al origen natural del producto. El peligro es dejar que la industria alimentaria la modifique para ofrecénosla con mejor aspecto: esa grasa podría ser peor para la salud. Y lo que para mí es lo más importante es que detrás de todo esto hay muchos intereses económicos: la mejor grasa era la de maiz porque la producen los americanos, las peores la de coco y palma porque la producen en los países pobres de África, e interesa tenerles hundido el mercado, comprarles la grasa a precio de saldo, y de paso parecer que se les hace un favor comprándoles una grasa tan mala. El día que estos países puedan investigar demostrarán que esa grasa es tan buena como pueda ser otra.
Existe demasiada manipulación, demasiados intereses en todo esto.
No se crean nada.
sábado, 25 de agosto de 2007
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1 comentario:
Parece interesante este comentario. Pero pienso que no tienes tampoco bases cientéficas para demostrar lo que afirmas.
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